2 de marzo de 2012

Noches que son bichos que te muerden


Imagen de Hannah

Noches que son bichos que te muerden. Noches que te despeinan con su indomable aliento. Noches que no son noches. Noches que te sientes invencible y saltas sin chaleco salvavidas. Noches que te tumban y te matan y te condenan. Noches que te crees que has vivido pero estás estrenando con un déjà vu de caballo. Noches que te quedan grandes. Noches que pasarán a la posteridad como simples manchas y luces cromáticas con sabor a bourbon. Noches que huelen a pólvora. Noches que te muerdes las uñas hasta despellejarte la carne. Noches que son días. Días que son noches. Noches que son infinitas y empalman con días que empalman con noches. Noches que te descomponen. Noches en que te delatarías en una rueda de reconocimiento. Noches que son sueños que son viajes al pasado donde eras imbécil. Noches cuyas facturas te llegan con intereses reservados. Noches con garras, pezuñas y aguijones con el santo veneno que te hace olvidar. Noches que te rindes al mordisco del bicho con su santo veneno.