15 de abril de 2012

El Objeto Rojo

Las cosas no tienen por qué responder a un objetivo concreto ni tienen por qué ser catalogadas con determinado nombre y definición. No necesitan ser etiquetadas para ser beneficiosas. Puede que salgas con alguien y seas feliz pero no le veas futuro. Puede que te guste pintar y, aunque sepas que lo haces fatal, sigas pintando. Puede que hayas comprado un objeto y no sepas exactamente qué función darle. ¿Acaso importa? No importa. (Auto respuesta) Pero tal vez su función sea justo esa, estimular la imaginación, pensar qué utilidades darle (como ese ejercicio que hacen los que se forman como actores de teatro... ¿no?). 

Juguemos. Este objeto rojo de Casa (acepto cupón descuento por la publi...) es el que debemos visualizar. ¿Para qué usarlo? ¿Como macetero? ¿Como taza? ¿Como servilletero? ¿Como vaso para el cepillo de dientes? ¿Como lapicero? ¿Como cesta para las pinzas de tender? ¿Como complemento de moda? ¿Para ofrecer variedades de té y azúcar a tus invitados? ¿Para guardar cosas asombrosas o con valor sentimental? ¿Como zona controlada en la que quemar fotos de gente que no te gusta?... He vinculado cada opción a una foto. Y ya está abierta la encuesta. ¿Más ideas?

Cerrad los ojos y abrid la mente.

(encuesta caducada)