16 de mayo de 2013

Ojalá sueño premonitorio

Hoy tuve el más bonito de todos los sueños. Estabas tú, pero tenías una sonrisa que nunca te he visto. Me hacías subir a una azotea no sé de qué edificio. Colgados de no sé dónde había mirara donde mirara pendientes que habías hecho para mí, aunque soy yo en realidad la que hace pendientes. Yo me ponía los más alargados que jamás había visto e iba corriendo a darte un beso en la boca pero no salía bien, te lo daba en la comisura y tú no me lo devolvías. Sólo te quedabas mirándome descolocado. Yo no entendía por qué habrías hecho todos esos pendientes y los habrías colocado de aquella forma tan mágica en aquella azotea tan mágica si no era para hacerme saber que te gustaba. Más tarde estaba en el asfalto cuando venías por detrás, me cogías de la cintura y me plantabas un beso de los de verdad, breve pero contundente. Yo te rodeaba con una pierna y te apretaba fuerte hacia mí hasta sentir lo duro que te gustaba. Entonces te agarrabas a mi cintura y nos íbamos caminando con tu sonrisa ésa que nunca he visto mientras imitabas las primeras palabras que te dije una vez. Yo estaba muy feliz y la gente que nos veía veía que yo estaba muy feliz.

Hoy tuve el más bonito de todos los sueños. Hace mucho que no tengo sueños premonitorios. 

Ojalá sueño premonitorio.