Quiero que me digas que me odias y me estés mintiendo.
Que me digas que no volverás a buscarme ni una noche más y me estés mintiendo.
Quiero mentirte yo al decirte que te extraño,
pero me estaría mintiendo si creyera que puedo decirlo mintiendo.
Porque hay mentiras que aunque anhelas que lo sean, no lo son.
Porque hay mentiras de mentira, que son mentiras de verdad.
Porque hay verdades que se tapan la boca y hay bocas que no quieren decir la verdad.
Y si tú te tapas los oídos y yo la boca, nada va a cambiar.
Seguiremos perdidos en las entrañas de esta mentira, que los dos sabemos que es de verdad.
Hasta que alguien nos rescate, a cada uno por su lado, de esta doble soledad,
con verdades sin disfraz, desnudas, chillonas. Verdades de verdad.
Verdades como un templo...
ResponderEliminarAhora ya te conozco y tambien me pasare por tu blog. Por cierto estan chulisimos los anuncios, XDD
Promesas que se perderán en estas cuatro paredes...
ResponderEliminarque malo es amar y no querer hacerlo
ResponderEliminarestoy contenta de q se entienda :)
ResponderEliminaral final tanto mentira y verdad pesé q era un lío! :)
CHRISTIAN, gracias jiji tengo tiempo libre y falta de sentido común, lo demás viene rodado
La verdad y la mentira son tan relativas, como son los sentimientos, en un momento la verdad más sólida se transforma en una mentira. En ocasiones está dualidad nos hace más fácil sobrellevar la realidad. En definitiva, todo depende del cristal con qué se mire!.Muy bueno el blog
ResponderEliminar