13 de noviembre de 2014

6 de noviembre de 2014

De tantas formas

Lo había dicho ya de tantas formas en castellano, que comenzó a dir-ho en català, i després she tried in english, and now lei impara parole italiane per poter dire lo que ha dicho ya de tantas otras formas.

25 de octubre de 2014

Collages imposibles





Le gustaba hacer collages imposibles. Como peces piando en su ventana. Como bebés con bigotes de gato. Como periquitos con relojes de bolsillo. Como círculos cuadrados. Como naranjas azules. Como él y ella. 

14 de octubre de 2014

¿Funcionará?

Hemos desdeñado lo lógico 
hemos normalizado lo ilógico 
para sobrevivir.

Funcionará.

4 de octubre de 2014

Cámaras souvenirs


Hay ciudades atrapadas en cámaras souvenirs, a través de las que ves media docena de diapositivas de algún lugar en el que estuviste alguna vez. O crees que estuviste. Un lugar que tal vez ya no exista.

Hay historias también ahí dentro. Vivas sólo entre sus mecanismos plásticos de mala calidad, media docena de sensaciones que viviste una vez. Que crees que viviste. Que tal vez ya no vuelvas a vivir.

22 de septiembre de 2014

¿Te enseñó él a entrenar pingüinos?

La entrenadora se acercó al pingüino y le explicó 

- Tu misión es dar las gracias al Sabio 
- ¿Las gracias por qué? 
- ¡Por qué no!, dirás 
- ¿Y ese es mi único cometido? 
- ¿Te parece poco? 
- ¿Te enseñó él a entrenar pingüinos? 
- Me enseñó que podía hacerlo 
- ¿Cuándo le veré? 
- Tan pronto como le encuentres 
- ¿Cómo podré darle las gracias si no puedo hablar ni bailar ni guiñar un ojo? 
- ¿Acaso no estás hablando conmigo? 
- ¿Acaso él es como tú? 
- Aprendes rápido. Aprendes rápido.

17 de septiembre de 2014

Esta conexión wifi

No lo sabían, pero tenían en la cabeza una antena. Él y ella. Sólo ellos. Cada uno, en su vida. Y ahí seguían las antenas. Inactivas. Que no veían. Que no sabían ni que tenían.

Se encontraron. Encajaron. Se activaron. Notaron que tenían algo en común. Algo potente, único, algo fundamental. Pero no sabían qué sería.

No lo sabían, pero eran antenas y su zona Fresnel era infinita. Porque qué más da el tiempo, la distancia, el silencio, cuando existe esta conexión wifi. 

Se hablaban sin escucharse, se sentían sin tocarse, predecían sus discursos y sus acciones. Era más que simple telepatía. Pero aún no sabían qué sería.

No lo sabían, pero pronto la intensidad de su red inalámbrica sería excelente. Su conexión tendría cinco rayitas. Pronto lo entenderían. 


13 de septiembre de 2014

Dice la canción

Cuando todo estaba bien, nada estaba bien.
Cuando todo esté mal, no estará mal.
Qué felices, qué caras más tristes dice la canción.

Qué felices, qué caras más tristes.


3 de septiembre de 2014

Los complementos circunstanciales

Yo soy yo y mis circunstancias. Tú eres tú y tus circunstancias. Alguien es alguien y sus circunstancias. Y aceptar a alguien es aceptar sus circunstancias. Esto es: sus complementos de modo, tiempo, lugar, compañía, pertenencia, cantidad, causa, finalidad, instrumento, materia y posibilidad.


Entenderlo facilita mucho las cosas.

27 de agosto de 2014

Llena de cosas que no puedo explicar

Estoy llena de cosas que no puedo explicar. Coincidencias. Casualidades. Presentimientos. Sensaciones. Sueños. Pálpitos. Corazonadas. Como se los quiera llamar.

Y me he acostumbrado a mirar a otro lado. Me he tenido que acostumbrar. Para no acabar siendo la loca que escucha voces. La loca que habla de señales. La loca. Pero no he dejado de mirar de reojo el camino que trazan.

Estoy llena de cosas que no puedo explicar. De cosas que no sé si quiero explicar. Y aun así aquí estoy tecleando ‘estoy llena de cosas que no puedo explicar’. Eso tampoco puedo explicarlo.

23 de agosto de 2014

De otra pasta

Ir a correr con el móvil, ir a correr y pararse para fumar, decir que quieren a sus abuelos a los que sólo ven por navidad, planchar sábanas y pijamas, dejarse una mínima expresión de cejas, dejarse 50€ en una cena, tener una mascota para dejarla sola en casa horas y horas, tener a quien les ha maltratado en la agenda, casarse en una iglesia cuando nunca pisan una, no disfrutar de la soledad, emborracharse metódicamente los fines de semana, hacer siempre lo correcto o decir que hacen ‘lo que tienen que hacer’.


A los que hacen estas cosas no sé si les irá mejor o peor. Pero yo no les entiendo.

20 de agosto de 2014