7 de octubre de 2008

RON

La botella estaba sin abrir. Tú aún no habías llegado. El cenicero contenía apenas un par de colillas. Yo tenía un día de esos rojos como dice Audrey en Desayuno, un día de esos en que tienes miedo y no sabes por qué. A Audrey le funcionaba ir a Tiffany's...

La botella estaba a medias. Tú dijiste que medio llena, yo que medio vacía. El cenicero había excedido sus propios límites cual volcán furioso y la lava de ceniza invadía sin piedad la mesa y el suelo. Yo quería que me hicieras sudar un par de veces y tú estabas dispuesto. A mí me funcionabas tú.

La botella ya no era de ron, era aire. Tú dijiste que podías con otro, yo me dejé. El cenicero voló en uno de esos intentos de probar posturas imposibles. Yo sólo quería que me enderezaras el día al enderezarte tú. Tú te enderezaste conmigo. Supe entonces que yo era tu Tiffany's. Y nuestro Tiffany's: el ron.

7 comentarios:

  1. Me ha gustado, pájara...jajajaja
    Con que sutilezas hablas de la perdiz...y mi reto??¬¬ Hazlo público, pájara XD

    ResponderEliminar
  2. Voy a ello, perraca ¬¬ jojo fíjate q mi relato de tu reto contiene la palabra d tu relato de mi reto ¬¬

    ResponderEliminar
  3. Jajajaja me di cuenta al leerlo, ya. Es increíble lo que conseguimos hacer con palabras ya XD
    Deberíamos poder vivir de ésto, colega.



    Terra -F osca rules!!XD

    ResponderEliminar
  4. mañana ron pa mí

    a ver si le cojo el gustillo

    ResponderEliminar
  5. ay, q rico ron, nena. yo no sé, a lo mjor m voy pa madrid con la pájara d ráquel q quiere q beba d día jojo

    ResponderEliminar

teclea con suavidad