29 de noviembre de 2012

Me llamaban Fiebre


Fiebre. Y no de sábado noche. 'Fiebre amarilla, agente naranja' decía Clementine. Me llamaban Fiebre.
Imagen de Hannah

Estados febriles en los que deliras, ves con total claridad, es tal el caos ahí dentro, que te aferras a lo que realmente importa, y descubres lo que realmente te importa y lo que no.  Trances necesarios. Estados febriles en los que la epifanía es pasearte por los archivos de lo que te estás tomando tan en serio y lo que no, de lo que estás construyendo en tu vida, de lo que crees que es estático, e imaginarte rociando de gasoil y prendiendo fuego a esos archivos estáticos de tu existencia para tener que construir nuevos.

Fuego. Cenizas. Fiebre. Y no de sábado noche. 'Fiebre amarilla. Agente naranja' decía Clementine. Me llamaban Fiebre. Me llamaba Fiebre antes que Fosca. Nací de la fiebre. 

4 comentarios:

  1. Sabes? En mi pueblo dicen que la fiebre se cura sudando en la cama, o era la gripe? Ya no sé....

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  2. Tengo que decirlo, pero que no se malinterpreten mis palabras: me encnata el pie de Hannah, si es que el de la foto es el suyo...

    Aunque, en relación a los pies femeninos, la elección es sencilla: tacón y un tatuaje. Condiciones sine qua non. XD

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  3. Fiebre, calor y fuego. Donde la imaginación y "la posibilidad de" se juntan. Imperios empezaron así

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  4. AtaqueEscampe, creo que por aquí también suena es frase XD A sudar puesss

    John, tacones y tatuajes para la foto bien, pera la vida... no me seducen

    Álvaro, eso pienso yo ^^

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teclea con suavidad