12 de octubre de 2020

Una hora de reloj

Me chifla cuando alguien usa la expresión 
UNA HORA DE RELOJ
dejando claro que no se trata de una hora de tostadora, aspirador o clarinete.




18 de agosto de 2020

Una de superhéroes

 Los superhéroes se supercansan.

No hablo de los de capa y disfraz. Hablo de ti y de mí.



23 de junio de 2020

Ya nadie se acuerda del primo de Zumosol

Pasen y vean la anormalidad.         
Baile de máscaras sin invitación.
Colas en el súper virtual. 
Látex, vinilo... ¡Nitrilo mejor! 

Zapatos castigados.
Reservado el derecho de admisión.
3 partes de agua, 7 de alcohol.

Ya nadie se acuerda del primo de Zumosol,
ahora todos hablan del dulce don Simón.

9 partes de agua fría por 1 de lejía.
Dos happy birthdays con jabón. 
Encuentros en pantalla partida. 
Usen escalera. Eviten ascensor.

No hay carteles de todo va mal.
Nadie pinta un ciclón.
Habla el señor de la OMS:
El virus se ha vuelto justo
ojalá  
como nueva mutación.

9 partes de ligereza  
1 de responsabilidad. 
Bienvenida (mal hallada) 
a la nueva anormalidad.




25 de febrero de 2020

Todos mis desastres

Soy una idea brillante y cien grandísimas majaderías. Adalid de la soledad. Sensatez sin pisar las baldosas amarillas. Soy la música que no suena pero que bailo. Vate de lo cotidiano. Autocrítica y autoditirambo. Soy la guardiana de la asepsia en la fantasía. Conspiradora impulsiva. Especie rara de misántropa altruista. Soy la que se emborracha de acíbar y ribera. Aerofóbica estratosférica. La turba completa de mi quijoteraSoy cataplasma para las durezas intelectuales. La farsante. La estrella consagrada en todos mis desastres.


20 de diciembre de 2019

Autobiográfico

Pasé de ciencias a letras porque tenía más ganas de hacer cuentos que de hacer cuentas.

12 de noviembre de 2019

5 de octubre de 2019

No hay planes cósmicos

Después de una vida creyendo en planes cósmicos al fin comprendió que la magia no actuaba movida por fuerzas ajenas a ella.

La magia está en mí
y en donde yo quiero que esté.
Lo demás es burda, 
mera 
y ridícula 
casualidad.

6 de agosto de 2019

De buen humor en todos mis sentidos (o un buen sueño)

Hay olores que me ponen de buen humor, como el del gel de ducha la toja o cebolla y pimiento en la sartén. También sabores, como chuparme los dedos después de haber cortado jamón o las palomitas del Augusta. 

Hay visiones que me ponen de buen humor, como las persianas azul cian o un joven leyendo en la parada de metro o tren o bus. También sonidos, como la intro de Twilight Zone o el silencio de un ascensor vacío. 

El buen humor también se me contagia por la piel, por la suavidad que proporciona una toalla nueva o el frío vidrio de un rueda verdejo. Y, por encima de todo, para mí, el buen humor es el poso que deja un buen sueño.