Odio que hayas conseguido que te odie. Odio odiarte. Odio no haberte odiado antes. Odio odiarte no del todo. Puestos a odiar, prefiero odiar de veras, que estar odiando sin odiar del todo. Me odio por odiarte, pero no olvido quién me hizo perder las ganas.
Perdí las ganas por el camino. Y me perdí. Y ya no encuentro el camino ese que seguía Dorothy en el Mago de Oz. Ya ni lo busco. Me pregunto si tu papel es de espantapájaros, león u hombre de hojalata. No sé si tu carencia es de cerebro, coraje o corazón. No lo tengo claro.
Dorothy cantaba aquello de Somewhere over the rainbow... y acaba preguntándose:
If happy little bluebirds fly
Beyond the rainbow
Why, oh why can´t I?
También yo me lo pregunto. Y odio preguntármelo.
¡Primeeeeeeer!
ResponderEliminarCito con tu permiso:
"Me pregunto si tu papel es de espantapájaros, león u hombre de hojalata. No sé si tu carencia es de cerebro, coraje o corazón."
Extraordinario, tía, extraordinario.
¿Sabes quién es Murakami?
Es un escritor japonés. Lo acusan de ser muy "pop", pero el tío escribe como los dioses, aunque tengamos que leerlo traducido.
Tú estás cerca de Murakami. Eres pop y elegante. Se puede ser las dos cosas a la vez, aunque muchos no lo crean.
Enhorabuena.
Agur.
no me suena, pero lo buscaré!. la verdad es q en cuanto a escribí supe q era una gran frase :)
ResponderEliminargracias!!
feliz jornada laboral
Ains!! Cuanto odio
ResponderEliminarbicos(the night)
Odiar genera odio. Un texto plagado de muchas formas de odiar. Me gustó, aunque resulte odioso.
ResponderEliminarBesoss
Leete Wicked, la verdadera historia detrás de el mago de Oz, o mejor si puedes vete a ver el musical.
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