La historia siempre se repite. Vuelve a sonar el mismo disco. Hasta que decides sacarlo. No, ni siquiera lo decides, es un acto reflejo, te estás defendiendo de un ataque que sólo tú puedes ver. Lo sacas, lo posas con delicadeza en el suelo y levantas lentamente la pierna derecha, porque quieres acabar con buen pie, para después pisarlo bruscamente con tu tacón de aguja. Y saltas encima con los dos pies y sus dos tacones de aguja, hasta rayarlo y rasgarlo y romperlo y desquebrajarlo, para que no suene más.
La historia siempre se repite hasta que deja de hacerlo.
No estás haciendo lo que todos creían que harías, y no sabes cuánto no lo haces porque no quieres y cuánto no lo haces por no darles la razón. Hay algo subversivo, valiente, casi heróico en no hacer lo que se espera de uno, sobre todo si hacerlo no supone ninguna complicación.

La historia siempre se repite hasta que deja de hacerlo. Hasta que tú renuncias. Hasta que colocas un nuevo vinilo en tu tocadiscos. ¿Cómo sonará?, te preguntas mientras colocas la aguja de punta elíptica. ¿Me gustará?
Y respiras el excitante aroma de la vida sin estrenar.
La historia siempre se repite hasta que deja de hacerlo.
No estás haciendo lo que todos creían que harías, y no sabes cuánto no lo haces porque no quieres y cuánto no lo haces por no darles la razón. Hay algo subversivo, valiente, casi heróico en no hacer lo que se espera de uno, sobre todo si hacerlo no supone ninguna complicación.

La historia siempre se repite hasta que deja de hacerlo. Hasta que tú renuncias. Hasta que colocas un nuevo vinilo en tu tocadiscos. ¿Cómo sonará?, te preguntas mientras colocas la aguja de punta elíptica. ¿Me gustará?
Y respiras el excitante aroma de la vida sin estrenar.
Imagen de Ligeia


6 arañazos:
para entender lo que es un bucle antes hay que entender lo que es un bucle.
Menos mal que siempre hay música para respirar ese excitante aroma del que hablas y que tanto me gusta. Ojalá para todo fuera igual, ojalá todo fuera música.
¿Y por qué aquella carga erótica del tacón de aguja?
Afortunadamente, no sólo los tacones de aguja pueden destrozar los viejos discos rayados... unas buenas zapatillas también sirven.
Que lo rompas bien ;)
Besicos de limón
y sí!.. no deberíamos olvidar que lo excitante de ese aroma te permite cambiar de disco!!
GLOG, obviamente XD
MUYRELATIVO, ojalá todo fuera tan fácil como cambiar de disco
ONMINAYAS, porque el placer y el dolor distan de pocos centímetros
ALICESPRINGS, yo particularmente nunca llevo tacón jeje así que saltaría sobre el disco con las converse o las victoria XD
MEXCI, aroma a empezar de cero, q rico
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