Qué divertido es jugar a que no hay límites. Ni de velocidad ni de libertad ni de compromiso, ni superiores o inferiores, ni de elasticidad ni de humanidad ni de valor. Qué divertido es jugar a que no hay límites. Pero siempre, en algún punto de tu historia, aparece la urgencia del límite. Y si no aparece la urgencia, aparece el límite. Porque nada infinito cabe en una esfera finita. Porque aunque corras muy rápido nunca podrás evitar que te encuentre el límite del no límite.
Y a veces no es más valiente el que los obvia. A veces no es valiente en absoluto. A veces ser valiente es precisamente determinar y asumir los límites. Porque aunque te quedes quieto y te escondas nunca podrás evitar que te encuentre el límite del no límite


9 arañazos:
Si uno no quiqere límites, que se ponga alas y viva en el cielo, como los pájaros.
Mira q yo te ponía cara de pájaro jajjajaja
pensaba que no tenías límites
Sí, tengo jeta de cárabo común, por eso de la miopía: siempre voy con los ojos rasgados como si fuera chino, para no darme con ninguna farola...
No te olvides de subirme el punto, guapetona.
Me he perdido, Fosca...
KURT, y yo.
JOHN, así q miope? jum. Punto!
ONMINAYAS, dóoooonde???
... pero no olvidemos el otro tipo de límites, el que le pones al de enfrente cuando quiere pasarse de listo
mexci
Siempre hay límites. Todo y todos tenemos límites...
Un beso.
A veces los imponemos, a veces nos los imponen, pero siempre están ahí.
Besos Mexci y María Coca!!
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