10 de marzo de 2013

Welcome to my freakiest show


Siempre hay un poco más de dolor después del dolor.

Lo agarras con las uñas. Quieres usarlo hasta el final. Quieres exprimirle el jugo. Te inspira. Quieres chuparle hasta la última gota mientras te chupa a ti hasta la última reminiscencia.

Déjalo ir. Deja que marche a ese lugar donde van a parar los recuerdos. A ese lugar donde hacen leña de los planes no cumplidos, de los asuntos pendientes, de lo que pudo haber sido.

Lo agarras con los dientes. Obligarte a dejar de querer. Morirte un poco. Martarte en parte. Ir dejando trozos en el pavimento... Escribiste en una servilleta, de la que lo último que entiendes es:


Y ahora que eres un mero espectador,
welcome to my freakiest show.